Una sonrisa
(El valor de una pequeña sonrisa )
Una sonrisa no cuesta nada,
y en cambio...
¡Cuánto da!
Enriquece a quien la recibe sin
empobrecer a quien la otorga.
Una sonrisa es
cosa de un momento, y sin embargo casi siempre
perdura en la memoria.
Nadie hay que sea tan rico ni poderoso que pueda
pasearse sin una sonrisa,
y nadie es tan pobre que
no pueda ser enriquecido asimismo con una
sonrisa.
Crea y protege la buena suerte en los
negocios y es la enseña más preciada de la
amistad.
Brinda descanso al fatigado, entusiasmo
al abatido, alegría el triste,
y es el antídoto natural
mejor que existe contra las dificultades.
Sin
embargo, la sonrisa es algo que no puede ser
comprado, mendigado, ni tampoco se puede
pedir como préstamo, porque es un don que
no tiene valor, sino hasta el momento en que
se prodiga espontáneamente...
Hay seres tan cansados de la vida, que ya no
pueden otorgar sonrisas.
Démosle a ellos una de
las nuestras, porque no hay nadie que más la
necesite que aquellos que ya no tienen sonrisas
que ofrecer.
